La calle de Bailén, donde se encuentra El Anciano Rey de los Vinos, es una de la más importantes de Madrid, dada su cercanía a monumentos tan importantes como el Palacio Real, La Catedral de La Almudena o el campo del Moro. Además, en ella se ubica un viaducto muy característico.

En 1736 se pensó en unir la zona sur del Palacio Real con el terraplén que se encontraba en la calle Segovia. Sin embargo, a la hora de construir el viaducto aparecieron inconvenientes que acabaron por paralizar la obra. Años más tarde se retomó el proyecto pero se cambió el trazado para que siguiera la calle de Bailén. Fue una obra muy innovadora ya que empleaba hierro y madera.

Posteriormente el viaducto se destruyó y fue reconstruido en 1934. Pero de nuevo a causa de la guerra civil sufrió graves daños que no fueron reparados hasta después de la contienda.

El primer tramo que se construyó de la actual calle es que se encuentra entre la cuesta de San Vicente y la plaza de la Marina Española. Aunque inicialmente no se llamaba así, finalmente se eligió el nombre de Bailén para conmemorar la victoria de las tropas españolas sobre las francesas en dicha localidad.

Al principio de la calle se encuentran los Jardines de Sabatini. Después el Palacio de Real, y a su lado, la Catedral de la Almudena.

Otros edificios de renombre que se ubican en la calle de Bailén son el Senado y el palacio de Grimaldi.

Como curiosidad, hubo dos famosos escritores que vivían en la calle Bailén o sus aledaños. Uno de ellos, el poeta romántico Mariano José de Larra. El otro, el poeta mexicano Amado Nervo, que escribió aquí su famosa obra ” La amada inmóvil”.

Y por supuesto como símbolo de las auténticas tabernas de Madrid, en la calle Bailén se encuentra nuestro querido Anciano Rey de los Vinos. Ya no tienes excusas para no venir a visitarnos.