El carnaval era una tradición de Madrid ya en el siglo XVI. La nobleza celebraba desfiles de carnaval en el alcázar que hoy es el Palacio Real. En realidad se trata de una fiesta medieval, pero tuvó su mayor esplendor durante el Renacimiento.

Posteriormente comenzaron las celebraciones callejeras, que continuaron hasta 1936 cuando comenzó la guerra civil española. Pero a su término, y por temor a represalias anónimas, la dictadura franquista las prohibió, lo cual continuaría durante 44 años. Lo que no se perdió del todo fue la celebración del “Entierro de la Sardina”, una tradición madrileña que se realizaba en la clandestinidad cada miércoles de Ceniza. Pero aún habría que esperar hasta 1980 para recuperar oficialmente el carnaval madrileño.

Hoy en día, el carnaval de Madrid se inicia con la lectura del pregón por parte de un personaje famoso. Por su parte, la elegida como “Musa del Carnaval” preside el desfile que recorre algunas de las calles del centro de la ciudad. Los días siguientes se celebran actividades como bailes, murgas y comparsas en diversos sitios de la ciudad, como la Plaza Mayor. Uno de los eventos más notables es el baile de disfraces del Círculo de Bellas Artes.

El martes de Carnaval se representa el combate entre Don Carnal y Doña Cuaresma, simbolizando los excesos frente a la austeridad durante la cuaresma previa a la Semana Santa. El combate acaba con la muerte de Don Carnal.

Por último, el miércoles de Ceniza, concluye el Carnaval con la parodia del Entierro de la Sardina. De luto, y vestidos con capa y chistera los hombres y mantilla las mujeres, componen un séquito que acompaña a la sardina por las calles de Madrid hasta llegar a la Ermita de San Antonio de la Florida. Al final se entierra a la sardina en la Fuente de los Pajaritos, en la Casa de Campo.

Y ahora que ya conoces todo sobre el carnaval de Madrid ponte tu disfraz y vente al centro a disfrutarlo. Y por supuesto, no olvides hacer la correspondiente parada en El Anciano Rey de los Vinos para reponer fuerzas.